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Información Científica

Última actualización [29/06/2009]


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Factores protectores y de riesgo asociados al uso de alcohol en adolescentes hijos de padre alcohólico, en el Perú1


PERU

La presente investigación tuvo como objetivo el de identificar y analizar los factores protectores y de riesgo relacionados con el uso de alcohol en Adolescentes ente 12 y 18 años de edad, hijos de padre alcohólico. El presente estudio es de tipo cuantitativo, de carácter exploratorio. Para la recolección de datos se utilizo el Drug Use Screening Inventory (DUSI) que está diseñado para cuantificar y categorizar los indicadores de consumo de drogas en relación al estado físico, psicosocial, laboral, familiar, relación con pares y académico. Los adolescentes hijos de padre alcohólico, presentan un uso experimental de alcohol, algunos casos hasta la embriaguez, pero no teniendo este consumo como habitual. Los factores de riesgo y de protección para o uso de alcohol entre os jóvenes están en mayor o menor grado asociados a los comportamientos familiares, de los grupos de amigos, parientes y al contexto social en que están insertados.

 

Introducción

El uso de las drogas es un fenómeno global, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas en el año 2000, es difícil observar un país en el que no se observe, a pesar que las características e consumo varían en cada nación(1).

 

En el Perú el uso de substancias psicoativas va adquiriendo características de un problema social complejo prioritariamente en razón de su creciente magnitud y efectos perjudiciales que comprometen severamente la salud y el desarrollo de un porcentaje significativo de los niños, adolescentes y jóvenes. La gravedad del problema no sólo radica en el alto porcentaje de usuarios, sino que además dicho porcentaje sigue incrementándose y la edad de iniciación cada vez está siendo menor, es de 8.8 anos de edad(2). El uso excesivo de alcohol en los adolescentes de 15 a 19 años alcanza a un 57% de la población total en el Perú.

 

Según las proyecciones del Instituto Nacional de estadística e Informativa - INEI, en el año 2000, la población peruana entre 15 a 24 años se estimaba en 5 millones 235 mil personas, de esto es, el 20.4% del total de la población nacional. Bajo estas mismas perspectivas, se proyecta que en el año 2005, la población juvenil constituirá el 15.8% de la población total, lo cual implica un crecimiento real de 377 mil personas adicionales a las previstas para el año 2000(3).

 

La adolescencia, por ser un período crítico sometido a constantes cambios en el desarrollo físico, psíquico y social del adolescente, así como también en el marco familiar en que este se desenvuelve, se considera un periodo de riesgo en el cual puedan darse las bases para la aparición de síntomas y enfermedades, así como también de alteraciones de personalidad(4).

 

Los adolescentes probablemente son un grupo mas propenso a adquirir conductas de riesgo que se las define como aquellas acciones sean activas o pasivas que involucran peligro para el bienestar y que acarrean directamente consecuencias negativas para la salud o comprometen aspectos de su desarrollo, estas conductas están en relación con los estilos de vida moderna, sumados a la curiosidad, la experimentación de situaciones nuevas, son partes naturales del crecimiento que les da la sensación de ser adultos, entre las tendencias crecientes hasta hacerse un habito o una dependencia están el consumo de alcohol, tabaco, uso de drogas, delincuencia, deserción escolar, relación sexual precoz(5).

 

El alcohol considerado una sustancia licita y de consumo popular, la que de acuerdo a los niveles de uso, conduce a la persona a convertirse en un alcohólico, genera cambios que comprometen no sólo individualmente sino a la familia y la comunidad.

 

El alcoholismo es un estado de cambio en el comportamiento de un individuo, que incluye, además de una alteración que se manifiesta por el consumo franco de bebidas alcohólicas, una continuidad de este consumo de manera no aprobada en su ambiente sociocultural, a pesar de las consecuencias directas que pueden sufrir como enfermedades físicas, rechazo por parte de la familia, perjuicios económicos y sanciones penales; un estado de la alteración subjetiva, en el que se deteriora el dominio de la persona dependiente, sobre su forma de beber. Se observa un estado de alteración psicobiológica, con signos y síntoma a la privación del alcohol. Ingestión de bebidas alcohólicas para lograr su alivio y aumento de la tolerancia(6).

 

Este consumo guarda relación con la pobreza creciente, pérdida de valores y tensión nerviosa, condicionan que se haga uso indiscriminado de alcohol, como medio de apoyo para enfrentar los problemas del diario vivir o para sumergirse en la inconsciencia y olvido. Estas actitudes y comportamientos también se encuentran presentes en los padres contribuyendo para que sus hijos adolescentes tiendan a usar el alcohol.

 

En las familias en la que los padres utilizan abusivamente alcohol o sustancias ilegales, son tolerantes al consumo de sus hijos implican a sus hijos en su propia conducta de consumo, es mas probable que los niños abusen de drogas y del alcohol en la adolescencia(7).

 

El uso de alcohol está muy relacionado a la población adolescente, que en la búsqueda de emociones fuertes, o para olvidar situaciones problemáticas, ya sea en el hogar, en el colegio o con sus pares, o en la necesidad de aprobación de sus pares, elige como reemplazo y lo que inicialmente se puede dar como curiosidad puede crear habito y finalmente dependencia. Los adolescentes hijos de padres alcohólicos, en razón de pertenecer a una familia con un miembro afectado por el alcoholismo, se encuentran en contacto con un medio que puede hacerlo más vulnerable al uso de alcohol.

 

Los factores de riesgo es un atributo y/o característica individual, condición situacional y/o contexto ambiental que incrementa la probabilidad del uso y/o abuso de drogas (inicio) o una transición en el nivel de implicación con las mismas (mantenimiento); en tanto el factor protector es un atributo o característica individual, condición situacional y/o contexto ambiental que inhibe, reduce o atenúa la probabilidad del uso y/o abuso de sustancias o la transición en el nivel de implicancia con las mismas(8).

 

Mediante a prevalecía del uso de substancias psicoativas entre jóvenes, tenemos como objetivo en ese estudio identificar el uso de alcohol en adolescentes hijos de padre alcohólico e conocer los factores de riesgo predictivos para el uso de alcohol en los adolescentes hijos de padre alcohólico.

 

Metodología

Método

El presente estudio es de tipo cuantitativo, de carácter exploratorio, de corte transversal.

 

Local y amostra

El estudio se llevó a cabo en los Pabellones de Adicciones I y II correspondientes a pacientes varones con Diagnóstico de Alcoholismo del Hospital Hermilio Valdizan, ubicado en el Distrito de Ate Vitarte. Este hospital pertenece al Ministerio de Salud, y su jurisdicción abarca diversos distritos como: Cercado de Lima, Vitarte, Santa Anita, Chosica, Chaclacayo y Callao, Perú. Atiende un total de 700 pacientes aproximadamente con adicción a diversas sustancias. La unidad muestral estuvo conformada por 104 historias clínicas de pacientes con diagnóstico de alcoholismo, seleccionadas a partir de las 700 historias clínicas de pacientes con diagnóstico de adicción. La población estuvo conformada por los 21 adolescentes, hijos de padre alcohólico, paciente de Consulta Externa u Hospitalización Hospital Hermilio Valdizan, en el año de 2002 - 2003.

 

Criterio de inclusión

Hijo adolescente de paciente con Diagnóstico de Alcoholismo, edad entre los 12 a 18 años(1), participación voluntaria del Adolescente en el estudio, consentimiento de los padres para los adolescentes menores de edad (menor de 18 años según Constitución Política del Perú), vivir actualmente con el padre alcohólico, adolescente cuyo padre es usuario del servicio de farmaodependencia del Hospital Hermilio Valdizan, adolescentes de padre alcohólico cuyo médico tratante haya autorizado su participación.

 

Criterio de exclusión

Adolescente que tenga un diagnóstico de enfermedad mental, adolescente con padre con Diagnóstico Dual, adolescente que no desee participar en el estudio.

 

Instrumento

Para la recolección de datos se utilizo del Drug Use Screening Inventory (DUSI) en la versión abreviada (53 cuestiones), el cual ya fue validado para lalengua española. En la modalidad de autoaplicación, en la parte inicial del cuestionario se encuentran preguntas acerca de los datos de filiación, para luego presentar preguntas que exploran los factores asociados al uso de alcohol y otras sustancias. El instrumento está diseñado para cuantificar y categorizar los indicadores de consumo de drogas en relación al estado físico, psicosocial, laboral, familiar, relación con pares y académico. Para fines de estudio se tomarán las preguntas de los dominios relacionados con la familia, la escuela, pares o amigos.

 

Análisis de datos

Los datos fueron revisados en base de datos creada en SPSS para versión Windows, inicialmente se realizó un análisis bivariado entre los factores de riesgo y el uso de alcohol así como con el incremento del consumo de alcohol.

 

Luego se procedió a realizar el análisis bivariado utilizando el modelo de Regresión Logística, entre los diferentes factores posibles y las variables de interés: a) Uso de Alcohol, y otras: b) aumento del consumo de alcohol, c) incapacidad para decir no ante el ofrecimiento de bebida alcohólica, d) problemas con los amigos por el consumo de alcohol y e) accidentes presentados bajo los efectos del alcohol. Finalmente se realizó el análisis epidemiológico a fin de identificar la fuerza de asociación entre los factores de riesgo y el uso e incremento del consumo de alcohol, mediante Odds Ratio.

 

Procedimiento

Luego de realizar las coordinaciones para la autorización respectiva en el Hospital Hermilio Valdizán, de procedió al recojo de la información de la siguiente manera: a) Se solicitó al servicio de Archivo el listado de las historias clínicas de los pacientes con Diagnóstico de Adicción; b) se procedió a revisar las historias Clínicas a fin de realizar la discriminación del las historias de los pacientes con Diagnóstico de Alcoholismo, c) posteriormente se procedió a solicitar la autorización del médico tratante según las historias de los pacientes seleccionados, d) Se continuó a solicitar la autorización de los adolescentes y de los padres para los adolescentes menores de edad participen en el estudio, seguido de los procedimientos éticos, garantizando el anonimato y confidencialidad de la información, mediante la aceptación para participar en el estudio y el conocimiento del consentimiento de un cuestionario que fue revisado por el Comité de Ética en Investigación para su aplicación.

 

Resultados y discusión

Los psiquiatras de niños y adolescentes que tienen padres alcohólicos manifiestan que estos corren mayor riesgo de tener problemas emocionales que los niños que no lo tienen. El alcoholismo es común en las familias, y los hijos de alcohólicos(9); tienen cuatro veces mayor probabilidad que otros niños en convertirse en alcohólicos. La presente investigación encontró que un adolescente que cuenta con un miembro de la familia que consume alcohol tiene 1,81 veces más riesgo de aumentar el uso de alcohol que aquel que no lo tiene.

 

En el estudio se ha encontrado que el adolescente al vivir esta experiencia tiene 1,71 veces más el riego de necesitar el uso de alcohol en comparación con los que no han vivido esa experiencia, esto probablemente en su afán de alejarse emocionalmente del problema; sin embargo aquellos adolescentes que ya han usado la sustancia, presentan mas bien un efecto protector, es decir, los adolescente que han evidenciado la presencia de un familiar detenido y que ya han usado alcohol tienen un 0.75 veces mas de probabilidad de no incrementar el uso de alcohol. Analizando el problema es posible que esto ocurra, dado que como han experimentado personalmente los efectos del alcohol y los estragos de sus efectos, tengan temor de vivir el problema y terminar finalmente detrás de rejas.

 

Estos problemas familiares y las situaciones "embarazosas" vividas por el adolescente afecta su mundo social. El adolescente puede verse expuesto al alejamiento de sus amistades experimentando por ello sensación de inseguridad, nerviosismo, ira contenida; frente a sus pares teniendo 3,3 veces mas de riesgo para tener problemas para llevarse bien con los amigos y finalmente acceder a consumir como un acto de rebeldía, con 1,81 veces mas de riesgo de no poder decir No cuando le ofrezcan alcohol u otra sustancias. Estas situaciones conducen a la sensación de peligro en casa, que pueden sentir algunos adolescentes, los adolescentes que tienen esta situación de peligro tienen 1,75 veces mas de riesgo de necesitar el uso de alcohol y no poder decir no cuando se lo ofrecen que aquel que no ha tenido esta sensación, resultando incluso estadísticamente significativo tanto como para incrementar el uso, como no poder decir no ante el ofrecimiento (p=0.035).

 

El encontrarse sometido a una carga emocional socava su capacidad de control y afronte, poniéndolo en mayor riesgo incluso a sufrir accidentes. El presente estudio encontró que con respecto a sufrir accidentes existe 7,5 veces la probabilidad que el adolescente sufra estos por encontrarse bajos los efectos del alcohol.

 

Expuesto ya a un medio hostil dentro de su circulo familiar, el adolescente pretende encontrar un nivel de seguridad en el colegio, sin embargo la presencia de comportamientos violentos de algunos compañeros puede influir a que sus niveles de estrés afecten su estabilidad emocional y que como recurso de afrontamiento se involucren en el uso de alcohol u otras sustancias las que a su vez motiven dificultades e interferencia con sus tareas, exponiéndose a 4,42 veces más de riesgo de aumentar cada día la cantidad de alcohol u otras sustancias en relación con los adolescentes no expuestos, así también 4,8 veces más a sufrir accidentes bajo los efectos del alcohol u otras sustancias y 4,71 veces más de riesgo para decir NO cuando le ofrezcan alcohol u otras sustancias.

 

La posibilidad de que el adolescente expuesto pueda no haber desarrollado un conjunto de percepciones sobre sí mismo, es decir no reconociendo sus atributos, la valoración negativa que tiene sobre sí, lo conlleva a un proceso de desadaptación, puesto que son incapaces de considerarse parte del medio; lo que puede provocar el alejamiento, la falta de integración con sus pares, lo que puede ser mal interpretado y producir rechazo de los compañeros; esta situación puede ser un riesgo para que el adolescente expuesto necesite usar 2,8 y 1,3 veces más a aumentar la cantidad de uso de alcohol u otras sustancias y por lo tanto 5,0 veces más de sufrir accidentes bajo los efectos del alcohol u otras.

 

El usar alcohol u otras sustancias por razones sociales o para sentirse bien contribuye en 2,6 veces más de riesgo para necesitar usar, 39,0 aumentar la cantidad de alcohol u otras sustancias lo que a su vez o expone a 4,7 veces más de riesgo de accidentes bajo los efectos de alcohol u otras sustancias y 29,0 veces más de riesgo en tener problemas para llevarse bien con los amigos así como 39,0 veces más de riesgo para decir NO cuando le ofrezcan alcohol u otras sustancias. Los amigos también juegan un rol importante, influyendo en el uso de alcohol u otras sustancias; algún amigo pretenderá juzgar el problema de adicción alcohólica del padre, otros verán con "pena" lo que le está pasando al amigo, lo que lastima al adolescente quien no desea este tipo de relación con sus pares, lo que puede producir un riesgo a consumir alcohol u otras sustancias 2,8 veces más en relación con los adolescentes no expuestos; más aún reconociendo la etapa por la cursa, lo que implica la demanda de individualismo y progresiva autonomía. Sin embargo el uso de alcohol, puede contribuir a la presencia de violencia, motivada por la falta de control de sus actos lo que produce enfrentamiento y exista la probabilidad involucrarse en actos delictivos, por lo que existe un riesgo de 1,08 veces más para tener problemas para llevarse bien con los amigos.

 

El que los padres se encuentren la mayor parte del tiempo fuera de casa por encontrarse trabajando está dificultando los espacios de encuentro de la familia, contribuyendo a que rara vez se hagan cosas junto con la familia, no existiendo vínculos no solo afectivos sino de reforzamiento positivo, lo que puede generar 1,5 la necesidad de uso, 1,35 el aumento de la cantidad, para llenar este espacio y 5,5 posibilidad de accidentes y 1,35 veces mas el riesgo para decir No cuando le ofrezcan alcohol y otras sustancias Se espera que aquellos adolescentes que están deprivados crónicamente de reforzamiento positivos están dominados por persistentes y generalizados estados de animo negativo, siendo deprivados de refuerzo. El no hacer cosas junto con la familia, puede vincularse con la razón de asociarse con bandas o pandillas, en la búsqueda de encontrar "otra familia" en donde se encuentre compartiendo experiencias que le permitan establecer su autonomía. En tanto el pertenecer a una banda supone no sólo el compartir no experiencias nuevas, sino situaciones que lo exponen 4,4 veces más a riesgos de accidentes de transito bajo el efecto de alcohol u otras sustancias, así como en una competencia con sus pares bajo el estado de uso de alcohol u otra sustancias puede establecer en un 3,75 veces más problemas para llevarse bien con los amigos.

 

El salir sin permiso facilita al adolescente a que haga uso de bebidas alcohólicas u otras sustancias y hasta se extralimite, exponiéndose fácilmente 4,71 veces más el poder herir a alguien o a sí mismo bajo los efectos de la sustancia consumida, y a la vez 39 veces mas riesgo de decir No cuando le ofrecen alcohol u otras sustancias. La participación del alcohol y las sustancias en fiestas es actualmente el elemento básico, aprovechado por quienes comercializan, tienen un ámbito para realizar sus "pases", y la falta de vigilancia facilita la venta y el uso, así como para el grupo de adolescente que hace uso habitual para disimular su timidez, permitiéndole desinhibirse, exponiendo al adolescente a un riesgo de 3,44 veces más, para necesitar hacer uso de alcohol y otras sustancias y por lo tanto 3,1 veces mas de riesgo para decir No cuando le ofrecen alcohol u otras sustancias, en relación con el adolescente no expuesto. El adolescente en la búsqueda de su autonomía, puede pretender no solo ser un actor pasivo con conocimientos obtenidos por otros, sino que pasará a ser activo, encontrando la viabilidad en múltiples factores: el hecho de salir sin sus padres, con amigos, encontrando una gran facilitación para el uso de distintas drogas(10).

 

El proceso de individualización en el adolescente se produce cuando cuentan con la posibilidad y la capacidad de articular el dominio sobre sus necesidades y la separación paulatina del grupo primario de dependencia, sin embargo cuando la sociedad nos les brinda oportunidades para hacerlo no fomenta el desarrollo de las capacidades requeridas, lo que puede motivar sentimientos de frustración e insatisfacción frente a un futuro incierto. La insatisfacción sentida con el uso del tiempo libre contribuye 1,0 vez mas de riesgo para necesitar intensamente usar y 1,9 veces más aumentar cada día más el consumo de alcohol u otras sustancias. La insatisfacción que sufre el adolescente en el uso de su tiempo libre, puede generar el aislamiento, resentimiento y rebeldía lo que puede motivar a que busque otras actividades llenen su tiempo, pero que sean de riesgo lo que puede influir 1,9 veces mas riesgo para decir No cuando le ofrecen alcohol u otra sustancias.

 

El estar sólo en la mayoría de las actividades de recreación contribuye a un riesgo 3,25 veces mas para necesitar el uso y 4,71 veces mas para aumentar cada día la cantidad de alcohol u otras sustancias. Los adolescentes que se quedan solos sin supervisión tienen mas probabilidades de decidir dedicar su tiempo libre a actos de violencia y delincuencia y experimentar con alcohol y otras drogas(11).

 

La soledad puede influir para ser captado por algún amigo o grupo que consuma regularmente alcohol u otra sustancia, lo que podría originar su inicio de consumo y un riesgo de 2,8 veces mas para que necesite usar alcohol u otras sustancias y 12,3 veces mas de riesgo para decir NO cuando le ofrezcan alcohol u otras sustancias.

 

La influencia y capacidad de persuasión que se da entre los pares, supone un arma que puede ser utilizada por algún amigo que se encuentre traficando para convencer de las posibles «bondades» de la droga, exponiendo al adolescente a que pueda aumentar 1,92 veces mas la cantidad de alcohol u otras sustancias al encontrarse con amigos que vendan o regalen drogas, lo que a su vez lo expondría 7,2 veces mas al riesgo de sufrir accidentes de transito bajo los efectos del alcohol u otras sustancias, y 1,6 veces mas el riesgo de decir NO cuando le ofrezcan alcohol u otras sustancias. Los amigos que no estén de acuerdo con la decisión de consumo hacen también lo posible para persuadirlo para que no acepte involucrarse con el uso de drogas sin embargo, al no encontrar una respuesta positiva es posible que se alejen, exponiendo al adolescente 24 veces mas a tener problemas con los amigos debido a su consumo de alcohol u otras sustancias.

 

El relacionarse con amigos de dudosa conducta provoca en los padres y tutores una reacción de disgusto hacia los amigos, ya que consideran que son una mala influencia para estos, y que los conducirán al mal camino, esta reacción de los padres no es reconocida por los hijos que mantienen una actitud solidaria con sus amigos, exponiéndolos a necesitar usar 2,8 veces mas, aumentar 12,3 veces más la cantidad de alcohol u otras sustancias. Mantener una actitud de rebeldía conduce a la persistencia de permanecer con sus amigos los cuales pueden reforzar conductas de riesgo y exponerlo 5,3 veces más a accidentes de transito bajo los efectos del alcohol y 3,75 veces mas de riesgo para decir NO cuando le ofrezcan alcohol u potras drogas.

 

Una de las actividades a realizar es el deporte el que no sólo contribuirá a modelar su cuerpo, sino su espíritu, considerando que en su etapa de la vida, se privilegia mucho la parte física se hace necesario que practique deporte, el no hacerlo no sólo contribuye a un sedentarismo y ocio que perjudica su desarrollo y el encuentro con actividades que lo expongan 1,3 mas veces para necesitar usar, 7 veces mas el riesgo de aumentar la cada día la cantidad de alcohol u otras sustancias, por lo también se expondrá 16 veces mas a tener accidentes de transito bajo los efectos del alcohol u otras sustancias, 1,75 veces mas de riesgo para decir No cuando le ofrezcan alcohol u otra sustancias. Es muy frecuente que hijas o hijos de alcohólicos sean codependientes. En un inicio un hijo(a) de un alcohólico (a) desarrolla actitudes dentro del núcleo familiar, que le sirven a un propósito: adaptarse y sobrevivir. Posteriormente puede involucrarse emocionalmente con algún químico dependiente o con alguna persona conflictiva, en donde su hipertolerancia se pone en juego. Conforme el Codependiente va manejando su hipertolerancia , la somete a un gran estrés, y llega un momento en donde presenta crisis, que la puede llevar a trastornos tales como: depresión, trastornos de ansiedad, trastornos en el apetito, fobias, etc.(12).

 

Factores protectores

La convivencia con un padre alcohólico, permite que el adolescente se exponga a un sistema familiar donde diariamente interactúan conductas agresivas, abandono e insatisfacción, sometido a escenas de maltrato, violencia y escandallo que provoca la embriaguez; estos hechos establecen una ruptura afectiva en el adolescente expuesto con respecto a su progenitor así como un sometimiento permanente de niveles e estrés altos. La respuesta de afrontamiento ante ello puede actuar como factor protector de 0,29 veces más para no aumentar el uso y fortalecer la decisión para decir no cuando le ofrezcan alcohol u otras sustancias, las cuales las asocia a toda su penosa vivencia. En consecuencia también se encontrará protegido 0,92 veces mas para no sufrir accidentes bajo los efectos del alcohol u otras sustancias. Los mecanismos de adaptación serán tanto cognitivos como conductuales, permitiendo afrontar el problema y tomar acciones directas para resolverlo y utilizar medidas internas para minimizar el malestar emocional. Si estas respuestas se producen se reduce la probabilidad de escalada solucionando el problema y desarrollando competencias normativas(13).

 

El papel de jefe de familia desempeñado por la madre se contrapone a la imagen de un padre minimizado, lo que representa un factor protector para el adolescente(8).

 

La relación afectiva entre padres e hijos contribuye al nivel de seguridad, autoestima, auto concepto, factores determinante en el desarrollo de destrezas emocionales, cognitivas y sociales del adolescente, sin embargo la época actual exige a ambos padres el tener que afrontar laboralmente las necesidades del hogar, por lo que el adolescente tempranamente comparte roles de mayor responsabilidad, aprendiendo a afrontar situaciones que contribuyen a su desarrollo y estableciendo en ellos la capacidad de comprender y valorar la ausencia de sus padres quienes podrían desconocer lo que le gusta o le disgusta, esta posición que adopta el adolescente expuesto lo protegerá 0,6 veces mas a que no aumente el uso y pueda decir no cuando, le ofrezcan alcohol u otras sustancias. Esta ausencia de los padres también probablemente genere el que falte la claridad en las reglas, ya que los adolescentes tiene que manejarse solos por espacios prolongados y en los que faltando alguno de los padres, tendrá necesariamente que tomar decisiones y por lo tanto madurar en ese proceso de error/acierto, pero que generalmente se ve orientado por la referencia de los valores y la cultura que rigen en su familia, encontrando 0,4 veces más de protección para no necesitar usar alcohol u otras sustancias. Sin embargo en el caso de adolescentes con padre alcohólico, la falta de claridad en las reglas que le comunican sus padres solo confirma en el adolescente la búsqueda de otros referentes, que aclaren su confusión y le permitan adquirir la seguridad para la toma de decisiones, la presencia del alcoholismo del padre contribuye a crear una barrera para que no exista una comunicación positiva, existiendo muchas veces una incoherencia entre los que observa y lo que se plantea como reglas en el hogar, contribuyendo a que el adolescente busque otros referentes, que aclaren su confusión y resulten de mayor influencia en la toma de decisiones. Estas referencias pueden ser dadas no sólo por los centros educativos u otras instituciones que orienten al adolescente y ante la presencia de amigos que usen, regalen o vendan; alcohol u otras sustancias con regularidad, están 0,75 veces más protegidos para no necesitar usar, así como 0,08 veces más para no aumentar el uso de alcohol u otras sustancias. Ahora bien para(14) las destrezas pueden clasificarse en emocionales, cognitivas y sociales. Las destrezas emocionales permiten la elección de conductas y la adecuada la articulación efectiva con el contexto. Se basan en identificaciones capacitantes y en experiencias previas generadoras de confianza, intimidad, auto aceptación y desarrollo empàtico cuya ausencia favorece la generación de riesgos. Las destrezas sociales permiten generar e implementar soluciones efectivas ante los problemas interpersonales y enfrentar situaciones del ámbito micro y macrosocial de forma que disminuyen el riesgo y la destructividad. En tanto las destrezas cognitivas conducen a la creación e soluciones alternativas y especificación de cada paso para adquirir las metas.

 

Los procesos adolescentes son desafiantes, la individualización reclama la separación y confronte del medio con sus dificultades e incongruencias. Para los adolescentes lo cotidiano es un reto y, a la vez una incertidumbre(15-16). Razón por la cual el aburrimiento y la insatisfacción en relación a sus tiempos libres hacen que vayan al encuentro de actividades que les permitan tener la oportunidad de demostrar su destreza, valor, asumiendo un rol de mayor participación con reconocimiento y pertenencia, protegiéndolo 0,4 veces más para que no tenga problemas y se lleve bien con los amigos, y 0,6 evite tener accidentes de transito por encontrarse bajo los efectos del alcohol u otras sustancias. Algunos adolescentes expuestos pasan charlando o sin hacer nada con sus amigos, pero tratarán de escapar de esa atmósfera pesada, a través de otras actividades que logren distraer su atención y calmen su angustia, encontrando protección de 0,25 veces más para que no necesitar usar y 0,73 y 0,51 veces más para no aumentar y decir no cuando le ofrezcan alcohol u otras sustancias. Una de las actividades que se encuentra muy asociada a los adolescentes es el deporte, el cual refuerza la necesidad de reflejar una imagen o integrándose a las actividades en grupos asociados a la iglesia, colegio o clubes, que evitará que se exponga. El buen uso a través de la practica frecuente del deporte como un estilo de vida, que es un buen factor protector para el no consumo de sustancias psicotropas(17).

 

La Organización de las Naciones Unidas tiene un Programa para la Fiscalización Internacional de Drogas, cuyo lema en español es «Deporte sí, drogas no». En estas pocas palabras se sintetiza todo lo que es el deporte: una actividad positiva por medio de la cual las personas se pueden identificar consigo mismas y encontrar sus propias capacidades como individuos(2). El sentirse participe de una disciplina, conduce al adolescente a reconsiderar sus comportamientos de riesgo, así como propio de su etapa "cuidar" su imagen, no optando por el uso de alcohol u otras sustancias para pretender tener mayor resistencia haciendo menos ejercicio que lo que bajo los efectos de una droga le exigiría lo que a su vez contribuya en limitar su capacidad psicológica y física protegiendo 0,6 veces mas a tener accidentes de transito bajo los efectos del alcohol u otras sustancias.

 

Existen sin embargo, adolescentes que manifiestan pasar aburridos la mayor parte del tiempo, lo que puede referirse a una apatía producto de la insatisfacción, falta de oportunidades, lo que contribuye a que generalmente no salga de casa y pase una buena parte del tiempo durmiendo o viendo televisión; sin embargo al no salir evita tener contacto con pares que si puedan estar en inicio o ya en consumo de algún tipo de droga, lo que puede protegerlo 0,37 veces para no aumentar cada día más la cantidad y 0,51 veces más para decir no cuando le ofrezcan alcohol u otras sustancias. Posiblemente el estar aburrido implique también el que influenciado por el sistema familiar disfuncional, no haya desarrollado habilidades sociales: su autoestima y dificultar para relacionarse con lo demás contribuya a que no se acerque a este tipo de experiencia de consumo, porque no cuente con la iniciativa ni los contactos, ya que para los adolescentes el encuentro con la diversión supone "gente pilas", "no nerd", lo que indirectamente lo protegería 0,4 veces mas para no tener problemas con los amigos, evitando las alianzas alejándolo del uso de alcohol u otras sustancias. A su vez algunos centros educativos pueden no guardar la vigilancia suficiente, encontrando la existencia de algunos grupos organizados que generan violencia y abusan de algunos de los adolescentes en algún caso; por otro lado el trafico de dogas también resulta amenazante, la que suelen haber traficantes alrededor del colegio o algún estudiante ser traficante, estableciendo una exigencia para que compre bajo amenaza, o por el riesgo a ser considerado "soplón"; razón por lo que alguno prefiere llegar mas tarde para no encontrarse con ellos, lo que conducirá a que el llegar tarde se comporte 0,4 veces más como un factor de protección en relación con los adolescentes no expuestos.

 

En tanto la escuela tiene un papel protector vital, ya que la permanencia que el adolescente tiene dentro de sus aulas compromete a los educadores a velar por prevenir el fracaso escolar(18).

 

Otro espacio en donde los adolescentes tienen puntos de encuentro son la fiestas, y son los padres quienes establecen reglas para su asistencia, así es que inicialmente muchos asisten contando con la presencia de sus padres quienes vigilan el orden, sin embargo no siempre cuentan con la vigilancia de los adultos, ya sea porque consideran la cercanía de la reunión, confían del cuidado que otros adultos tendrán con sus hijos, lo que permite al adolescente tomar una postura de "defensa", "conocedor" y "grande", para actuar ante cualquier "sorpresa" que se pueda presentar, ya que conoce, ya sea por propia experiencia o por el informe de sus pares de los riesgos existentes en dichas reuniones, encontrando 0,75 veces mas un factor de protección para no sufrir accidentes de tránsito debido al consumo, los adolescentes reconocen en algunos casos el medio que los rodea, y suelen conocer los riesgos a los que pueden ser sometidos por lo que suelen en todo caso tomar precauciones para evitar exponerse a estos sus amigos. En otros casos al negarle el permiso para que asista a una fiesta, influye a que el adolescente se agencie para asistir a las fiestas sin permiso, lo que determina que permanezca menos tiempo y sin hacer uso de bebidas alcohólicas, de esa manera evitará que aumenten la carga de castigo, regresando pronto a casa y con escaso tiempo para relacionarse con sus pares lo que lo protege 0,29 veces más para llevarse bien con los amigos y no se expone al usar alcohol u otras sustancias para evitar mayores castigos a agregar mayor desobediencia la posibilidad de asistir a una próxima reunión.

 

El tener amigos que se aburren en las fiesta porque no hay alcohol, determina que el adolescente pueda observar, la diferencia del comportamiento de quien esta bajos los efectos del alcohol u otra sustancias, de aquel que no necesita de estas para adaptarse al lugar que frecuenta y pasarla bien; así también, la asistencia a estas reuniones libre de alcohol u otras sustancias, contribuye a que no participen frecuentemente de los mismos espacios por la necesidad de uso que tienen, protegiéndolo 0,64 veces mas de riesgo para necesitar alcohol u otras sustancias. Así también el tener amigos que vendan o regalen drogas puede que no asistan a lugares en donde no hay bebidas alcohólicas en donde fácilmente encuentren el "mercado" que necesitan, por lo que buscarán otros espacios, actuando 0,75 veces más como protector para no necesitar o desear usar alcohol u otras sustancias en relación con adolescentes no expuestos.

 

Muchos jóvenes toman porque creen que el alcohol va a suprimir en ellos sentimientos que les resultan difíciles de manejar, tales como el descontento sobre su vida social. Creen que embriagarse les va a ayudar a acercarse al sexo opuesto y a divertirse en las fiestas. La verdad por lo general, es la opuesta. Beber conlleva a riesgos que pueden implicar consecuencias graves e irreversibles, ya que el alcohol en el organismo, tiende a suprimir la capacidad de juicio, lo que a su vez, aumenta la posibilidad de ponerse en situaciones de riesgo tales como, un embarazo no deseado, un ataque sexual, o la posibilidad de contraer enfermedades transmitidas por vía sexual. Esta situación no deja de ser conocida por el adolescente quien probablemente no quiera involucrarse en el uso de alcohol u otras sustancias. Desacuerdos entre adolescentes bebidos pueden conducir a peleas, daño, violencia y hasta a la muerte.

 

El adolescente se encontrará en algunas ocasiones con amigos que han robado o causado daño a propósito, asimismo saldrá a divertirse sin permiso o asistirá a reuniones en las que no haya la vigilancia de los adultos; en la necesidad de sus propios reconocimientos, sin embargo establecerá los limites que le permitan manejarse con la seguridad y protegerse 0.75 veces más para no necesitar usar y decir no cuando le ofrezcan alcohol u tras drogas, asimismo 0,29 veces más protegido para no tener problemas y llevarse bien con los amigos.

 

Conclusiones

1. Los adolescentes hijos de padre alcohólico presentan un uso experimental de alcohol, llegando en algunos casos hasta la embriaguez, situación presentada en algunos casos hace un mes, o un año, pero no teniendo este consumo como habitual.

2. Los factores riesgo en mayor o menor asociación con la necesidad de uso de alcohol son, el aumento del uso, o la dificultad para decir no son: el hecho de que un miembro del familia haya sido detenido por consumir alcohol, que en la familia realicen cosas juntos, la falta de claridad en las reglas, que los padres paren fuera de la casa por mucho tiempo, que los adolescentes sientan peligro en su casa, que un compañero de la escuela venda o regale droga, el disgusto de los padres por los amigos, los problemas de los amigos con las autoridades, que los amigos falten al colegio o se aburran en las fiestas en donde no se consume alcohol, que los amigos roben, o dañen o que pertenezcan a una pandilla, que el adolescente salga de noche sin permiso, o que realice menos ejercicio que los compañeros, que a las fiesta asista sin vigilancia de un adulto, y que se encuentre mayormente solo en las reuniones de recreación.

3. Los hijos adolescentes de padre alcohólico representan una distribución normal al visualizar sus edades, así aproximadamente el 50% de los jóvenes tiene edades entre 14 y 15 años, mientras que en las hijas adolescentes tienen una ligera inclinación hacia la derecha dentro de la curva, es decir el 50% aproximadamente de las jóvenes tiene edades de 16, 17 y 19 años.

 

Agradecimientos

Agradecemos a todos los docentes de la Escuela de Enfermería de Ribeirão Preto y a los treinta y tres participantes de nueve países latinoamericanos que participaron en el proceso de implementación de los programas, y también al Gobierno del Japón y al Programa de Becas de la OEA por su apoyo financiero y becas que posibilitaron la implementación del "I Programa Regional de Capacitación en Investigación para Enfermeros de América Latina".

 

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FUENTE:
 Scielo/Brasil/Revista Latino-Americana

http://www.scielo.br/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0104-11692004000700010

      

 






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